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Fronteras de la Ciencia

Eugenio Manuel Fernández Aguilar

El agua encantada y la diferencia entre el bien y el mal

Muchos ya conoceréis la historia de los mensajes del agua del «doctor» Masaru Emoto. Más o menos nos quiere vender que el agua «siente» como cualquier sistema complejo, como un ser vivo (para ello, la molécula de agua debería tener todo un sistema de receptores nerviosos, etc.). Según este personaje el agua puede ser de mejor calidad si le dices cosas buenas, lo que no entiendo es por qué sigue entonces habiendo problemas de agua en las costas africanas: cántales una canción de cuna a las olas y la desalarás. También podríamos besar el agua estancada para evitar la putrefacción. Qué maravilla. Skizo, del blog Cerebros no lavados,  lo cuenta muy bien en El Escepticismo en 3 minutos: Masaru Emoto y su agua. Como dice él, quién dice lo que es bueno o malo, ¿Masaru Emoto? ¿Quién tiene la vara para medir la diferencia entre bondad y maldad? Para mí, Aerials de System of a Down es genial («bueno»), pero según Masru Emoto el agua reacciona mal ante el rock, por eso estaré hoy malo de la barriga todo el día, pues me he tomado un vaso de agua tras el desayuno, escuchando este tema.

Bueno, veamos el vídeo de marras:

Lo he visto varias veces y no sé si este señor está hablando en serio o si está bromeando. No está mal realizar en las aulas una investigación de este tipo, pero en el caso que nos ocupa está muy  mal diseñada por varios motivos:

  1. Una investigación consta de varios ensayos, ahí veo sólo uno (modificando las variables, como la temperatura externa, los materiales de los recipientes, etc.).
  2. Veo que los dos recipientes son distintos en tamaño, deben ser idénticos.
  3. Los continentes son distintos en forma, deben ser idénticos.
  4. La porción de recipiente usada en cada muestra es distinta.
  5. No sabemos si el arroz del recipiente «malo» ha salido de la parte de abajo de la cacerola (tendría un mayor contenido en agua y esto favorecería la aparición de moho).
  6. ¿Por qué no se han impreso las palabras y expresiones y se han pegado luego pero boca abajo, sin que sepamos cuál es la tapadera que contiene las palabras «feas»?
  7. ¿Por qué no se le asigna un código a cada expresión y se pega éste sin saber a qué expresión se refiere? Y que lo haga una segunda persona, así trabajamos bajo doble ciego.
  8. ¿Por qué no se hace con dos recipientes que tengan sólo palabras malas malísimas?
  9. ¿Por qué no se hace con dos recipientes que tengas sólo palabras bonitas?
  10. ¿Qué pasa si pongo ciencia y tecnología en una tapadera?, ¿es bueno o malo?

En fin, que es muy sospechoso este resultado. Se debería repetir teniendo en cuenta estas cosas que acabo de decir y otras variables. Un reto para mis alumnos en el curso venidero. Y para cualquier profesor que quiera tomar las riendas en su clase.

Por cierto, no sé qué tiene de malo el moho, es vida, como tú y como yo.
Adaptado de una entrada de Ciencia en el XXI.


escrito el 1 de Febrero de 2010 por eugeniomanuel en General


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